El futuro del decoletaje

TuercaSi hay actividades económicas a las que hay que prestar atención dentro del mundo de la mecánica del automóvil, el sector de la electrónica, la aeronáutica, relojería e, incluso, la próspera actividad protésico-médica esos son los negocios de decoletaje. Y lo digo porque, habiendo entendido la naturaleza de este oficio, no veo, por ejemplo, que el mundo de la robótica doméstica e industrial salga adelante sin el apoyo de los maestros del torno automático y el arte de crear estas piezas a las que llaman, por cierto, «de revolución».

Es cierto que párrafos así, tan premonitorios, ya se habrán escrito en relación a invertir y formarse en la producción de energías renovables y miren, algunos se han quedado compuestos y sin novia. Sin embargo, en el caso del sector del decoletaje, teniendo en cuenta que tornillos, tuercas y otras piezas metálicas se encuentran en todo tipo de artefactos tecnológicos —y recalco lo de todo tipo— se me hace imposible pensar en una sociedad tecnológica donde montar una empresa para el mecanizado del corte y la creación de estas piezas metálicas, o como vengo repitiendo, decoletaje, no tenga éxito.

Mecanizado decotelajeEs cierto que lo artesanal está teniendo su momento, pero hay que ser precisos: funciona con el mobiliario para el hogar, en el mundo de la decoración y, si me apuran, en la preparación de pan o para hacer turrón y mazapanes. Pero para la producción industrial, el concepto de automatismo es esencial. Alguno se imagina fabricar un millón de tornillos de menos de un milímetro de espesor a mano. Ahora se entiende el concepto decoletaje, ¿verdad?.

Bien, a partir del hecho de reconocer que un sector industrial tiene futuro, inmediatamente hay que pensar en la capacitación o lo que es lo mismo, la formación en decoletaje. No es descabellado pensar que si este sector adquiere más importancia, en no mucho tiempo, habrá estudios reglados dedicados sólo a esta industria; ya en muchas disciplinas académicas, como la mecánica y la electrónica, ha existido y existe formación sobre el manejo del torno manual y el automático.

Ahora bien, alguno se preguntará, todo esto del decoletaje ¿es pasado, presente, futuro? Pues las tres cosas y un ejemplo de ello es la empresa Talleres Floper, que desde 1974 se dedica a este negocio y ha visto y protagonizado el paso de torno manual al torno automático, más lo que le queda por ver y protagonizar.

Una empresa catalana y emprendedora que ha sabido adaptarse e innovar incluso dentro del sector. Por un lado, con la propia evolución empresarial dentro de su gremio con el aumento constante y mejora de su capital en maquinaria. Y por otro, y con referencia a mi gremio, el del mundo web, el constante ímpetu por «dejarse ver» y «evangelizarse» dentro del mundo publicitario que, como sabemos, tiene su cenit en 2014 en una presencia sólida en el mundo web y móvil.

En este sentido, Floper ha sabido gestionar esa presencia en Internet a través de su web cumpliendo el objetivo de formar e informar. Toda web, además de ofrecer una imagen corporativa, también debe aportar al usuario información de interés como el tipo de máquinas que se utilizan dentro de esta industria y el tipo de productos que se fabrican. De tal forma que el usuario, cuando abandone ese espacio virtual, haya aumentado su acerbo tecnológico; lo cual ha sido mi caso.

Así que nada, a partir de ahora, al ver un machón, un tornillo, una tuerca, pasador, casquillos, etc. pensar que se realizan a través de la técnica-método-tecnología del decoletaje y que esta industria, para aquell@s jóvenes interesados en el mundo de la tecnología, es una industria con futuro.

 

Maquinaria decotelaje

Deja un comentario