¿Qué son las subastas judiciales y de la seguridad social? 

Las subastas tanto judiciales como de la Seguridad Social son la última fase de un procedimiento, ya sea por el fallo de un juez o a nivel administrativo. Tienen diferencias sustanciales importantes relacionadas con los embargos de bienes inmuebles, pero veamos específicamente cuáles son esos puntos distintos.

Las subastas judiciales son procedimientos de enajenación forzosa de un bien para el pago de una deuda. Lo que quiere decir exactamente es que un bien previamente embargado se expone a la venta pública o a subasta para conseguir liquidar el impago que se haya contraído. En este caso, debe existir un fallo por parte de un juez que la ordene.

Por otra parte, están las subastas de la seguridad social que como hemos dicho, son la última fase de un proceso administrativo en el que la Tesorería General de la Seguridad Social pone en el mercado bienes inmuebles que han sido también embargados de manera previa por deudas que se han contraído con la Seguridad Social.

También existen las subastas que pone en acción la Agencia Tributaria, pero podría decirse que las más habituales son las anteriormente citadas.

PaGreanEn cualquiera de los casos, lo primordial es tener la mejor información, la experiencia y la confianza en un profesional experto en este tema. Pagrean es un despacho multidisciplinar, que suma una extensa experiencia en el ámbito del derecho civil, mercantil e inmobiliario. Está enfocado y más dirigido al patrimonio inmobiliario de medianas y grandes carteras, ya puedan ser de particulares o de empresas.

¿Qué hay que hacer para participar como postor en una subasta?

La mayor ventaja de adquirir un inmueble en este tipo de subastas es que su importe es mucho menor que el que se encontraría en el mercado de venta normal.

Lo más recomendable para participar en una subasta de estas características es contar siempre con el apoyo y el asesoramiento de un experto, ya que se dan en muchos casos circunstancias que sin conocimientos legales dificultan la ejecución.

Las subastas se realizan de manera electrónica. Para acceder a la información hay que registrarse en el portal correspondiente e inscribirse en aquella que le interese. Una vez realizados esta serie de pasos, se selecciona el inmueble de interés y se comienza una puja económica por él.

En algunos casos, para poder apuntarse en la subasta se debe realizar un depósito en garantía como presupuesto de aceptación de su calidad como postor.

Las ventajas de participar en estas subastas

Como hemos dicho, la ventaja más destacable es el bajo precio por el que se puede comprar una casa y es que su importe puede llegar a ser de hasta un 50% más barato de lo que se podría encontrar si recurriéramos al mercado tradicional.

Otro punto a favor que es muy interesante, es que se ahorra tiempo al no tener que realizar algunas gestiones como por ejemplo la tasación del inmueble, ya que previamente ha sido realizada por el banco.

De la misma manera que en una venta de una casa no embargada, se puede solicitar sin ningún tipo de problema un préstamo o una hipoteca para hacer frente al coste total. El hecho de que haya sido embargada a sus propietarios por una deuda que adquirieron, no significa que el comprador tenga dificultades para llevar a cabo la operación.

Es cierto que el propio sistema resulta muy atractivo y sencillo por ser un trámite que se puede hacer de manera completamente telemática desde casa, pero cabe recordar que la experiencia de los profesionales expertos en estos temas son de vital importancia para no tener ningún inconveniente.

Deja un comentario