Consejos claves para emprender un proyecto de negocio

Plan de empresa o proyecto empresarial son sinónimos de modelo de negocio, el pilar teórico-práctico que todo emprendedor o empresa debe desarrollar antes de lanzarse a la aventura. Es cierto que cada proyecto tiene sus particularidades, pero existen unas claves comunes a todo proyecto empresarial y que nos gustaría repasar a continuación.

Por nuestra parte, vamos a dividirlas en dos bloques que coinciden con la planificación de un negocio y con el seguimiento de lo planificado cuando la empresa se pone en marcha. Pondremos ejemplos para que todo se entienda mejor.

Planificación del modelo de negocio

Comenzamos primero con eso que llaman la elaboración de un plan de empresa y que precede a la creación de la misma. Ese plan debe observar los siguientes aspectos.

Definición del nicho de negocio y del cliente potencial o target

¿Por qué unimos nicho y target? Porque en muchas ocasiones, cuando se desarrolla el modelo de negocio y la empresa busca un sector concreto, también acaba definiendo su target. Por ejemplo: si quisieras montar una tienda deportiva, pero especializada en ropa para la práctica de deportes acuáticos, en términos demográficos, el target potencial estaría más orientado a gente en una franja o segmento de edad determinada.

Si optarás por una tienda de joyas, también habría que analizar el target prioritario a nivel socieconómico.

Análisis de la competencia

La elección de un nicho concreto tiene muchas veces que ver con la especialización académica o profesional de los emprendedores, por lo que no hay mucha flexibilidad para cambiar de sector si hay demasiada competencia en el mismo. ¿Solución? Analizar esa competencia para encontrar sus debilidades, micronichos donde haya hueco para emprender y, sobre todo, saber cómo añadir valor al producto o servicio que se vaya a distribuir.

Análisis de recursos disponibles y parnetships

Gracias la digitalización se ha avanzado mucho en este campo pudiendo emprender con tan sólo un eCommerce. En cualquier caso, todo plan de empresa debe contar con buen estudio del:

  • Capital humano disponible.
  • Proveedores tanto en el caso de distribuir bienes como servicios.
  • Recursos físicos como oficinas, transporte, maquinaria, mobiliario, etc.
  • Recursos intangibles como patentes de marca o un knowhow a salvaguardar de la competencia.

Además de los recursos mencionados, también es interesante evaluar posibles alianzas con otras empresas para potenciar la distribución y publicidad de un producto o reducir costes.

Esta fase del modelo de negocio es muy importante porque supone el “presupuesto” disponible para desarrollar un proyecto empresarial. Y ha de ser lo más preciso posible para evitar sorpresas durante el emprendimiento.

Planificación del servicio y relación con el cliente

Esta parte de la planificación es tal vez la que más difiere según el tipo de negocio. Primero, si es presencial –caso de una tienda de consumibles–, los canales de venta serán muy distintos a negocios digitales. En este último caso, contar con un buen servicio de transporte será esencial.

No obstante, tanto si se distribuyen servicios o bienes en tienda física como online, un aspecto muy importante para lograr ventas es buscar siempre añadir valor al producto o servicio que se distribuye y siempre con uno ojo puesto en las necesidades del cliente y en lo que ofrece la competencia.

Fuente de ingresos a corto,  medio y largo plazo

Con el producto definido, con el target y la estrategia de ventas ya diseñada toca definir las fuentes de ingresos y cómo serán estos. Por ejemplo, en el caso de una empresa de marketing que ofrece servicios digitales, ¿es mejor obtener los ingresos por trabajo realizado y de forma puntual? o ¿buscar distribuir servicios de mantenimiento? En el caso de esta última forma de conseguir liquidez, es bastante interesante para consolidar unos ingresos constantes a medio y largo plazo.

Tampoco hay que descartar la financiación –otra forma de ingresos– que puede ser privada o pública.

Puesta en marcha de un proyecto y seguimiento del mismo

La lógica de esta segunda parte del modelo de negocio es muy similar a la que se aplica en una campaña de marketing: después de su implementación, toca evaluar, corregir aspectos que no han funcionado, potenciar los que sí y volver a implementar.

Aunque estas claves se apliquen ya con el negocio en marcha, es importante que también se planifiquen con anterioridad para reaccionar lo antes posible a las sorpresas que vayan surgiendo.

Análisis de la comercialización y las ventas

Es la punta del iceberg del éxito o el fracaso de un negocio y requiere de un análisis profundo de los ingresos y su relación con cómo se han distribuido y –si se han utilizado- las campañas publicitarias asociadas.

De este análisis se obtendrán datos relevantes de calidad de la campaña, si se ha lanzado en el momento concreto y si el producto ha llegado al cliente correcto.

Conocer la experiencia del usuario

Más debajo de la superficie, aparecen los datos más relevantes a la hora de conocer el feedback del cliente. De nuevo, podemos realizar una analogía con una campaña de Email-Marketing: ¿A quién le llegó el mensaje? ¿Quién lo abrió ¿Quién realizó una intención de compra? ¿Cuántos clientes, finalmente, compraron el producto?

En esta fase también es importante “escuchar al consumidor” para lo que se han de utilizar los canales ya desarrollados en la primera fase de creación del modelo de negocio y orientados al servicio posventa. De ese feedback se puede conseguir información muy valiosa sobre el propio producto o servicio:

  • Si ha cumplido las expectativas de los clientes.
  • Si encaja con la segmentación demográfica y socioeconómica del mismo.
  • Si supera al producto de la competencia.

Cambios y adaptación

Con la información recogida y para finalizar, no hay que tener miedo a implementar cambios en la empresa. Estos pueden obedecer a la mejora en la distribución del producto o servicio, innovar sobre el mismo o establecer nuevas alianzas para añadir valor o mayor alcance.

Deja un comentario