Deportes de contacto y su práctica por niños

Para muchos puede parecer una barbaridad formar a los niños en artes marciales o boxeo, cuando se les debería educar en la paz y el diálogo. Posiblemente las cosas no sean tan blancas o negras, por eso hay muchos como el gimnasio Madrid Box que, con su oferta de práctica de Muay Thai Rivas, pretende desmitificar la mala prensa que tienen las artes marciales y los deportes de contacto en general.

Para ello, destacan una serie de valores que estos deportes -especialmente los de origen oriental- tienen detrás y que pueden beneficiar a los más pequeños.

Detrás de toda arte marcial o forma de lucha hay unos códigos

Siempre decimos que hay que educar a los niños en valores. Pues bien, deportes como el Muay Thai o boxeo tailandés cuentan con toda una filosofía detrás. En el caso de este arte marcial: muy impregnada de budismo, dado que esa es la espiritualidad más practicada en Tailandia.

¿Qué significa esto? Que practicar un arte marcial no tiene como objetivo aprender a ser más violento, sino crecer con una serie de principios como la disciplina, el esfuerzo, el respeto a los demás y cultivar una personalidad equilibrada. Todos estos pilares, ya de adultos, serán muy importantes para desenvolverse en la vida con una ética justa.

Mens sana in corpore sano

Todos los luchadores de cualquier disciplina de lucha cuentan con un físico flexible, fuerte y de movimientos rápidos. Estas cualidades, junto a una mente ordenada, deviene en eso que los latinos llamaban “Mente sana en un cuerpo sano”.

Es decir, los más pequeños se educarán en el deporte, en mantenerse en un peso ideal, en realizar los estiramientos necesarios y ejercicios de fuerza para que su cuerpo se mantenga joven mucho más tiempo. De aquí se infieren otros beneficios como poder conciliar el sueño mucho mejor, no tener problemas de obesidad o concentrarse de forma mucho más sencilla al contar con un buen estado de salud.

Las artes marciales solo enseñan a los niños a defenderse

No se trata de que los niños salgan a la calle pensando que alguien les va a agredir. Pero tampoco hay que ser ingenuos: los niños y las niñas pueden sufrir bulling en el colegio o, concretamente en el caso de las niñas, avanzando en los años ya como adolescentes, puede sufrir intentos de abusos.

Aprender a defenderse a través del boxeo o un arte marcial permite, en una situación límite donde las palabras ya no tienen utilidad, frenar en seco un intento de agresión. Además, de mandar un aviso a navegantes: “sé defenderme”.

Convertirse en referencia para otros

Si a la capacidad de poder defenderse de forma eficaz y equilibrada, le añadimos una actitud valiente y firme, el abusón, carente de moral, se lo pensará dos veces e, incluso, puede llegar a sentir cierta admiración por su oponente.

Queremos decir que los niños siempre andan buscando referentes, y que los supuestamente más fuertes -por agresivos- realmente sufren de grandes carencias emocionales. En este sentido, un niño o una niña formados en artes marciales, pueden impresionar al agresor y hacerle replantearse su estilo de vida. Quién sabe, hasta cambiarlo por un más sano y equilibrado de lado del deporte.

Para finalizar, hay que recordar que estas reflexiones pueden parecer erróneas para muchos. Para comprobarlo, no está demás probar el Muay Thai para niños unas semanas y observar si el niño o niña se ve beneficiado de la práctica de las artes marciales.

Deja un comentario

Hosting WordPress