Necesidades y dificultades de un autónomo hoy en día

Necesidades y dificultades de un autónomo hoy en día

La forma de emprendimiento individual en España, como todos sabemos, pasa por convertirse en autónomo, contratar los servicios de una asesoría, conseguir clientes, trabajar y cobrar por los servicios. Esto es la teoría, porque en la práctica, no es que las cosas sean todo dificultades, sino más complejas, especialmente cuando se comienza. Sobre qué es el régimen de autónomos y cómo funciona, ya nos hablan los especialistas; sobre la experiencia de serlo, puedo esbozar algunas ideas.

El asunto de la facturación a clientes

Facturación a clientes autónomos

Cuando se comienza una actividad como autónomo, es muy posible que en los primeros meses no se consigan beneficios suficientes ni siquiera para pagar gastos: cuota Seguridad Social, gestoría, gastos de transporte, publicidad…

¿Qué hacer entonces? ¿Trabajar y perder dinero o buscar alternativas de facturación sin darse de alta de autónomo y dentro del marco legal?

Antes de desglosar esas formas de ingresar dinero por trabajos realizados (con factura de abono incluida), recordar dos cosas:

  • RETA y Hacienda, según normativa, afirman que cualquier tipo de trabajo como individuo ha de ser facturado, y para ello, se ha de estar dado de alta como autónomo (Seguridad Social + Hacienda) o, para facturaciones puntuales, al menos en Hacienda y cumpliendo unos supuestos. Si se factura de forma regular, alta en Hacienda y RETA sí o sí.
  • Una sentencia del año 2007 sentó jurisprudencia sobre este tema. Eximió a una persona que no llegaba al Salario Mínimo Interprofesional de la obligación de darse alta de autónomo. Ahora bien, aquella sentencia no cambió la normativa que, más o menos, sigue como se indica en el primer punto.

Si tenemos en cuenta la sentencia del 2007, ¿quiere esto decir que no hace falta ser autónomo para facturar de forma regular a clientes? Más bien no. En mi experiencia, y el Estado en este sentido parece estar de acuerdo o, al menos, no oponerse, se puede trabajar como freelance, cobrar y declarar impuestos. Pero de las siguientes formas:

Recibir abonos con IRPF vigente de descuento

El sistema fiscal español permite recibir pagos de empresas o particulares sin convertirse en empresa o autónomo. Un ejemplo es el alquiler de un inmueble. Lo que hacienda pide, claro, es que se declaren impuestos por esas ganancias.

De unos años a esta parte, especialmente en la economía digital, una persona puede darse de alta en alguno de los llamados Marketplace, ofrecer servicios como redactor, diseñador o traductor y recibir pagos como particular por parte del Marketplace, que factura al cliente.

¿Cómo se realizan esos pagos? De nuevo, siempre según normativa aplicando un descuento del IRPF vigente. Si los ingresos son cuantiosos, el propio marketplace recomendará al freelance que pase a convertirse en proveedor autónomo o empresa.

Se entiende que el SMI es el límite para cambiar de la figura de particular y darse de alta en el RETA.

Asociarse a cooperativas

No es ilegal, pero puede implicar tener algún problema con Hacienda y la Seguridad Social. Este recurso es utilizado por personas que, de forma puntual, tienen que facturar a empresas. La opción es asociarse a una cooperativa que se encarga de la facturación y luego paga al profesional mediante contrato de trabajo temporal.

Solución para facilitar la actividad de los autónomos

El principal gasto que tienen muchos autónomos es la cuota a la Seguridad Social. Es verdad que la tarifa plana (ahora se empieza un año a 60 € al mes para luego ir subiendo cada seis meses) ha ayudado a los que empiezan su actividad, pero la gran demanda por parte de los autónomos y que, gobierno tras gobierno, no acaba de llegar es la flexibilización de la cuota. Es decir, que se pague según ingresos, como hacen los trabajadores por cuenta ajena con sus impuestos.

Empezar la actividad con o sin clientes

Facturar sin ser autónomo

Es otra de las grandes disyuntivas del empresario individual que quiere cumplir con la normativa al máximo: ¿cómo tener ya clientes y beneficios si tengo que facturarlos y para eso tengo que estar dado de alta de autónomo?

Para ayudar al autónomo, la administración hace años que permite, por ejemplo, acumular el paro para cubrir los primeros meses de la cuota. La tarifa plana también ayuda, y en la última modificación del RETA, los autónomos se pueden dar de alta y de baja varias veces durante un año, ahorrándose así unas cuantas cuotas.

Todo esto está muy bien si la economía actual y el sector de los negocios asegurara a los empresarios individuales que tras dos o tres años de esfuerzo, su actividad será exitosa y los beneficios suficientes para alcanzar un nivel de bienestar aceptable. Sin embargo, autónomos con años de experiencia tienen las mismas dificultades en cuanto a los altibajos en los ingresos y muchos, incluso, siguen cerrando el negocio.

Resumiendo, es razonable pedir a la administración española un esfuerzo en flexibilizar el régimen de autónomos para ser recíprocos con el esfuerzo que empresarios individuales realizamos día tras día.