Tipos de empresas a la hora de emprender

Es muy común, especialmente por los que inician un proyecto empresarial por primera vez, elegir la forma jurídica errónea o que menos se adapta al proyecto. Para que eso no ocurra, existe la asesoría de empresas, que se encarga de analizar cada proyecto empresarial para encajarlo en la forma de empresa idónea y que se adapte al número de emprendedores, tipo de actividad y capital disponible para comenzar.

No obstante a la utilidad de esas asesorías, no viene mal hacer un repaso a los distintos tipos de empresas. En nuestro caso, las dividiremos por número de emprendedores.

Tipos de forma jurídicas para empresarios individuales

Tipos de empresa para emprenderLa primera figura jurídica que a todos nos viene a la cabeza es la de autónomo, por estimación directa o por módulos. Esta forma de emprender tiene varias ventajas:

  • Se puede capitalizar el paro acumulado para poder pagar las cuotas.
  • Actualmente en España, si se cumplen una serie de requisitos, el emprendedor se puede beneficiar de la Tarifa Plana: 60 euros de cuota durante un año, 140€ durante seis meses, y 195€ los seis meses restantes.
  • También, cumpliendo otros requisitos, puede pagar sólo un 7% de IRPF durante los tres primeros años de actividad.
  • No es necesario aportar ningún capital para comenzar la actividad.
  • Permite que familiares se puedan dar de alta como autónomos asociados a un negocio y disfrutar de bonificaciones en las cuotas e impuestos a pagar.
  • En el caso de los autónomos por módulos, se puede reducir el pago de impuestos hasta un 7%.

¿Qué ocurre si se quiere emprender con una empresa y a nivel individual? Para estos emprendedores, entre otras figuras, se creó hace años la SLU (sociedad Limitada Unipersonal) dentro de la figura SRL o Sociedad de Responsabilidad Limitada. La SLU tiene las siguientes características:

  • Como ocurre con la constitución de la Sociedad Limitada, se requiere un capital de 3.000 euros para constituir la SRU.
  • No hay responsabilidad sobre el patrimonio, sólo sobre el capital aportado.
  • La constitución de la empresa es mucho más simple que otro tipo de figuras jurídicas.
  • El único socio puede crear la empresa como persona física o jurídica.

En el caso de la SLU, al ser una sociedad mercantil, el pago de impuestos, gestión de beneficios y demás es algo más complejo que en la modalidad del autónomo. Por eso es recomendable recurrir a los servicios de una asesoría financiera para llevar el tema de la contabilidad y elegir la mejor manera de pagar impuestos.

Otra forma de emprender de forma individual es a través de una S.A. El inconveniente es que hay que aportar un capital inicial de 60.000 euros, cantidad que se utiliza también en concepto de responsabilidad.

Emprender con un equipo de dos personas

Si el número de socios aumenta a dos, entonces el número de formas de empresa también aumenta. En la mayoría de los casos, los socios suelen elegir la clásica S.L. o Sociedad Limitada, donde se requieren un mínimo de dos socios, que estos se den de alta como autónomos societarios y que aporten un capital de 3.000€.

Sin embargo, para un mínimo de dos emprendedores, hay otras formas de empresa:

  • Comunidad de bienes. En este caso no es necesario aportar un capital inicial, sino unos bienes en común con los que responden de forma solidaria y que sirven para iniciar un proyecto.
  • Sociedad civil. Forma de empresa también solidaria, pero donde no se aportan bienes sino capital. A partir de ahí se puede tributar a través del Impuesto de Sociedades, si el objeto del proyecto es mercantil o con IRPF si se elige la forma de autónomo de los miembros.
  • Sociedad Colectiva. Es una sociedad mercantil donde se aporta un capital para iniciar la actividad y a partes iguales por parte de los socios. Las deudas o gastos que no pueda afrontar el capital aportado se derivan a los socios de forma equitativa.

Emprender con más de dos socios

Casi todas las formas de empresa, aunque establezcan un mínimo de uno o dos socios, permiten que el proyecto se comience con más participantes. En cuanto a la obligatoriedad de que éstos sean más de dos, existen las siguientes figuras jurídicas.

  • Sociedad Cooperativa (SCoop). El mínimo son tres socios y es una empresa de tipo mercantil que tributa en Impuesto de Sociedades. Se pueden sumar a la SCoop tantos socios como quieran y en forma de autónomos o personas físicas. Se establece un capital inicial por consenso y también todas las decisiones internas se toman de forma democrática.
  • Sociedad Cooperativa de Trabajo Asociado (CTA). Es uno de los proyectos empresariales más interesantes desde el punto de vista social ya que su objetivo es proporcionar trabajo a las personas que se suman como socios. El proyecto lo tienen que constituir al menos tres personas y hay un capital inicial.
  • Sociedad Agraria de Transformación o SAT. Hay empresas que se han creado adaptadas a un sector determinado. Es el caso de las SAT, las cuales requieren de un mínimo de tres socios. Su objetivo es totalmente social y busca la mejora del mundo rural en el campo de agricultura y la ganadería. Son empresas con varios objetivos precisos: transformación y mejoras tecnológicas o añadir valor a los productos para una mejor comercialización. La sociedad se pueden configurar como SL o SA.

Resumiendo. En España se puede emprender con hasta 21 distintas formas e empresa. De ellas, 9 no requieren de capital mínimo; 3 de al menos 3.000€; otras 3 de 60.000€; de nuevo 3 de un capital superior al millón de euros y, finalmente, 3 más donde se decide el capital mínimo por los creadores de la empresa.