Casas prefabricadas de diseño: adiós al hormigón y al ladrillo

Casas prefabricadas de diseño: adiós al hormigón y al ladrillo

He vivido en una casa típicamente inglesa en el barrio de Paddington, en Londres; compartido habitación un poco más al sur, en Brixton; he pasado una temporada aventurera en una Mobile home y en una cabaña, en Irlanda; en un antiguo piso de protección oficial, en Madrid; en una casa de pueblo, con su chimenea y todo; en un apartamento en la playa y últimamente me estoy pensando —que ya va siendo hora— en ubicarme de forma más o menos sedentaria, por ejemplo en una de esas casas prefabricadas de diseño.

También, durante estos años, todos nos hemos sensibilizado un poco con el tema de la ecología, el hecho aprovechar mejor los espacios y así reducir nuestra huella ecológica lo máximo posible. Esto, creo yo, también han influido en los arquitectos que afrontan el diseño de viviendas desde otra perspectiva.

Y así, durante estos días que estado investigando un poco en qué tipo de vivienda me gustaría vivir he preguntado por ahí y me han recomendado que me mire el tema de comprar casas prefabricadas. He tomado nota y lo primero que he hecho es saber qué tipo de viviendas son éstas.

Lo primero que me viene a la cabeza al oír «casas prefabricadas» es una vivienda temporal. Como si se levantaran de forma rápida y en hilera mientras se construyen otras de carácter permanente a base de hormigón y ladrillo. Pues no. Realmente el mundo de la arquitectura ha cambiado mucho y ya no son necesarios ni el ladrillo —visto o no visto— y ni el hormigón para levantar hogares permanentes y de absoluta solidez. Tampoco, «casa prefabricada» es sinónimo de «crutez», todo lo contrario, estamos hablando absolutamente de casas de diseño exclusivo y, a partir de ahí, ¡viva la imaginación! tanto del arquitecto como del «habitante».

Mirad sino esta pequeña colección de ejemplos de viviendas de este tipo para que veáis que el post-modernismo, a partir del 68, caló en todas las artes.

Casa Modular Kubik
Casa Modular Kubik

Ahora, muchos pensaréis: «Sí. Muy bonitas. Pero esto es como la nueva cocina: que por un boquerón aliñado con perejil, ajo, vinagre y aceite pero en un plato con decoración micénica, te cobran un ojo de la cara». Pues no. Ahí está el truco. Estas casas se pueden construir —o montar— en sólo meses. De hecho, muchos de los modelos ya están construidos y se ofertan en las instalaciones de las empresas que venden estas viviendas. Una vez adquiridas, es simplemente transportarlas e instalar las conexiones típicas de agua, luz, etc. Todo esto ahorra costes laborales, de materiales, etc. etc. y se refleja en el precio. E insistís de nuevo: «Bueno, bueno, pero ¿de cuánto dinero estamos hablando?». Según las consultas que he hecho, el ahorro es de una media del 60% con respecto al precio de la clásica vivienda nueva con los mismos metros. Piensa en los metros que quieres que tenga tu casa, consulta el precio de vivienda normal y réstale un 60%. Más o menos, ese es el precio. No me olvido, por supuesto, que a la vivienda hay que añadirle el terreno. Afortunadamente hoy se pueden encontrar auténticas gangas por toda España; y tampoco necesitas una hectárea para vivir.

Resumiendo, por una cantidad de 30.000 € (terreno + casa), se puede conseguir una vivienda digna y, más o menos, diseñada a «nuestra imagen y semejanza».

En fin, que yo soñaba con acabar mis días en una casa en el Barrio de Huertas o en el de los Austrias, pero me veo más en una estas casas prefabricadas y de diseño personalizado.

 

 

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